martes, 27 de octubre de 2026

Give everything

I took my heart in my hand
    (O my love, O my love),
I said: Let me fall or stand,
    Let me live or die,
But this once hear me speak
    (O my love, O my love)—
Yet a woman's words are weak;
    You should speak, not I.

You took my heart in your hand
    With a friendly smile,
With a critical eye you scann'd,
    Then set it down,
And said, 'It is still unripe,
    Better wait awhile;
Wait while the skylarks pipe,
    Till the corn grows brown.'
As you set it down it broke—
    Broke, but I did not wince;
I smiled at the speech you spoke,
    At your judgement I heard:
But I have not often smiled
    Since then, nor question'd since,
Nor cared for cornflowers wild,
    Nor sung with the singing bird.

I take my heart in my hand,
    O my God, O my God,
My broken heart in my hand:
    Thou hast seen, judge Thou.
My hope was written on sand,
    O my God, O my God:
Now let thy judgement stand—
    Yea, judge me now.

This contemn'd of a man,
    This marr'd one heedless day,
This heart take thou to scan
    Both within and without:
Refine with fire its gold,
    Purge Thou its dross away—
Yea, hold it in Thy hold,
    Whence none can pluck it out.

I take my heart in my hand—
    I shall not die, but live—
Before Thy face I stand;
    I, for Thou callest such:
All that I have I bring,
    All that I am I give,
Smile Thou and I shall sing,
    But shall not question much.

                                      - C. Rossetti

domingo, 25 de octubre de 2026

Durar por siempre

Sobre todo, para mi amor estaré atento
Antes, y con tal celo, y siempre, y tanto
Que aun enfrente del mayor encanto
De él se encante más mi pensamiento.

Quiero vivirlo en cada vano momento
Y en su honor he de esparcir mi canto
Y reír mi risa y derramar mi llanto
A su pesar o a su contento.

Y así, cuando más tarde me busque
Quién sabe que muerte, angustia de quien vive
Quién sabe que soledad, fin de quien ama
Que pueda yo decirme del amor (que tuve):

Que no sea inmortal, puesto que es llama,
Pero que sea infinito mientras dure.

- V. de Moraes

lunes, 12 de octubre de 2026

Moors

(...) You remember too much,
my mother said to me recently.

Why hold onto all that? And I said,
Where can I put it down?
She shifted to a question about airports.

Crops of ice are changing to mud all around me
as I push on across the moor
warmed by drifts from the pale blue sun.

On the edge of the moor our pines
dip and coast in breezes
from somewhere else.

Perhaps the hardest thing about losing a lover is
to watch the year repeat its days.
It is as if I could dip my hand down

into time and scoop up
blue and green lozenges of April heat
a year ago in another country...

- A. Carson


viernes, 14 de agosto de 2026

Parábola

Así pues, para terminar con mi parábola (porque tienes gracia para interrumpirme y para desviar el curso de mis ideas), me siento atenazada, además, por la íntima tortura del deseo. Sé que nunca seré una bióloga. Mi pasión por las criaturas rastreras es grande, pero no exclusiva. Sé que amaré siempre, hasta la adoración, a las orquídeas, a las setas, a las violetas, y que todavía me verás salir sola, para vagabundear sola por los bosques y volver a casa sola, con un pequeño lirio solitario. No obstante, en cuanto me sienta con fuerzas, tendré que renunciar también a las flores, por irresistibles que me parezcan. Quedan el gran deseo y el grandísimo terror: el sueño de las más peligrosas, de las más inaccesibles y dramáticas ascensiones al azur... para terminar, sin duda, como una de esas solteronas, pobres arañas hiladoras que enseñan en las escuelas de arte dramático, consciente —puesto que insistes, siniestro insistente —de que nunca podremos casarnos y representándome sin cesar el deplorable ejemplo de la patética, de la brava, de la mediocre Marina.

- V. Nabokov

viernes, 24 de julio de 2026

Te dije que

No me mientas en la cara. Yo voy a creer todo lo que tú me digas. Tomo cada una de tus palabras como si fuera la verdad. No dudo. Nunca he dudado de las razones por las que quieres estar conmigo. Mi amor por ti es incondicional. 

Lo único que te pido a cambio es que, cuando hables conmigo, cuides tus palabras. Que tus palabras sean justas, que sean del tamaño de tus sentimientos. Porque si tú me dices “no” para mi es no. Y si me dices “llueve” para mi está lloviendo. Y si me dices “amor”, para mi es amor.

- R. Castellanos

viernes, 26 de junio de 2026

Desespérame

Fue el primero en acusarme de
Sin pruebas y quizá doliéndole, pero había los que
Ya se sabe en un pueblo perdido entre
El tiempo pesa inmóvil y sólo cada
Gentes que viven de telarañas, de lentas
Acaso tienen corazón pero cuando hablan es

¿De qué podía acusarme si solamente habíamos
Imposible que el mero despecho, después de aquella
(Tal vez la luna llena, la noche en que me llevó hasta
Morder en el amor no es tan extraño cuando se ha
Yo había gemido, sí, y en algún momento pude
Después no hablamos de eso, él parecía orgulloso de
Siempre parecen orgullosos si gemimos, pero entonces

¿Qué memoria diferente tendrá el odio que sigue al
Porque en esas noches nos queríamos más que si
Bajo la luna en las arenas enredados y oliendo a
(Lo habré mordido, sí, morder en el amor no es tan
Nunca me dijo nada, sólo atento a
Me perfumaba los senos con las hierbas que mi madre
Y él, la alegría del tabaco en la barba, y tanta

Nunca llovió cuando bajábamos al río, pero a veces
Un pañuelo blanco y negro, me lo pasaba despacio mientras
Nos llamábamos con nombres de animales dulces, de árboles que echan
No había fin para ese interminable comienzo de cada
(Lo habré mordido mientras él clavado en mí me
Siempre en algún momento se mezclaban nuestras voces si

Podría haber durado como el cielo verde y duro encima de mis
¿Por qué, si abrazados sosteníamos el mundo contra

Hasta una noche, la recuerdo como un clavo en la boca, en que sentí
Oh la luna en su cara, esa muerta caricia sobre una piel que antes
¿Por qué se tambaleaba, por qué su cuerpo se vencía como si
—¿Estás enfermo? Tiéndete al abrigo, deja que te
Lo sentía temblar como de miedo o bruma y cuando me miró
Mis manos lo tejían otra vez buscando ese latido, ese tambor caliente y
Hasta el alba fui sombra fiel, y esperé que de nuevo

Pero vino otra luna y nos tocamos y comprendí que ya
Y él temblaba de cólera y me arrancó la blusa como
Lo ayudé, fui su perra, lamí el látigo esperando
Mentí el grito y el llanto como si de verdad su carne me
(No lo mordí ya más pero gemía y suplicaba para darle la
Pudo creer todavía, se alzó con la sonrisa del comienzo, cuando
Pero en la despedida tropezó y lo vi volverse, todo mueca y
Sola en mi casa esperé abrazada a mis rodillas hasta

El primero en acusarme fue
(Lo habré mordido, morder en el amor no es

Ahora ya sé que cuando llegue la mañana en que me
Le faltará valor para acercar la antorcha a los
Lo hará otro por él mientras desde su casa
La ventana entornada que da sobre la plaza donde
Miraré hasta el final esa ventana mientras
Lo morderé hasta el fin, morder en el amor no es tan 

(J. Cortázar)

martes, 12 de mayo de 2026

Tener y no tener

Sé que he perdido tantas cosas que no podría contarlas y que esas perdiciones, ahora, son lo que es mío. Sé que he perdido el amarillo y el negro y pienso en esos imposibles colores como no piensan los que ven. Mi padre ha muerto y está siempre a mi lado. Cuando quiero escandir versos de Swinburne, lo hago, me dicen, con su voz. Sólo el que ha muerto es nuestro, sólo es nuestro lo que perdimos. Ilión fue, pero Ilión perdura en el hexámetro que la plañe. Israel fue cuando era una antigua nostalgia. Todo poema, con el tiempo, es una elegía. Nuestras son las mujeres que nos dejaron, ya no sujetos a la víspera, que es zozobra, y a las alarmas y terrores de la esperanza. No hay otros paraísos que los paraísos perdidos...

- J. L. Borges