Con cada vez que te veo
nueva admiración me das,
y cuando te miro más
aún más mirarte deseo.
Ojos hidrópicos creo
que mis ojos deben ser;
pues cuando es muerte el beber,
beben más, y de esta suerte,
viendo que el ver me da muerte,
estoy muriendo por ver.
nueva admiración me das,
y cuando te miro más
aún más mirarte deseo.
Ojos hidrópicos creo
que mis ojos deben ser;
pues cuando es muerte el beber,
beben más, y de esta suerte,
viendo que el ver me da muerte,
estoy muriendo por ver.
Pero véate yo, y muera;
que no sé, rendido ya,
si el verte muerte me da,
el no verte, ¿qué me diera?
(P. Calderón)