- A. Chéjov
miércoles, 26 de diciembre de 2018
En jaulas diferentes
Hablaba pensando que iba a verla a «ella», que nadie lo sabía y probablemente no se enterarían
nunca. Tenía dos vidas: una franca, abierta, vista y conocida de todo el que quisiera, llena de
franqueza relativa y relativa falsedad, una vida igual a la que llevaban sus amigos y conocidos; y
otra que se deslizaba en secreto. Y a través de circunstancias extrañas, quizá accidentales, resultaba
que cuanto había en él de verdadero valor, de sinceridad, todo lo que formaba el fondo de su
corazón estaba oculto a los ojos de los demás; en cambio, cuanto había en él de falso, el estuche en
que solía esconderse para ocultar la verdad -como, por ejemplo, su trabajo en el banco, sus
discusiones en el club, aquello de la «raza inferior», su asistencia acompañado de su mujer a
aniversarios y fiestas-, todo eso lo hacía delante de todo el mundo. Desde entonces juzgó a los
otros por sí mismo, no creyendo en lo que veía y pensando siempre que cada hombre vive su
verdadera vida en secreto, bajo el manto de la noche. La personalidad queda siempre ignorada,
oculta, y tal vez por esta razón el hombre civilizado tiene siempre interés en que sea respetada.
domingo, 16 de diciembre de 2018
I think I love you most
(...)
Pardon my sanity in a world insane, and love me if you will, for I had rather be loved than to be called a king in earth, or a lord in Heaven.
(E. Dickinson)