- S. Hustvedt
domingo, 16 de febrero de 2020
What I loved
¿Recuerdas cuando me dijiste que tenía unas rodillas preciosas? A mí nunca me gustaron mis rodillas. De hecho, me parecían feas. Pero tus ojos las han rehabilitado. Tanto si te vuelvo a ver como si no, tengo toda una vida por delante con dos rodillas preciosas. (...) Te quiero. En este momento es importante que te lo diga. Antes me contuve porque era una cobarde. Pero ahora te lo estoy gritando. E incluso si te pierdo, siempre me diré a mí misma: "Tuve eso. Le tuve y fue algo delirante, y dulce, y sagrado." Y si me dejas, siempre adoraré a ese ser extraño, salvaje y artista que fuiste para mí...